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Analizaremos, a continuación, la relación entre la tecnología y el aprendizaje y expondremos algunas consideraciones sobre la articulación tecnología / universidad.
La comunicación en redes de Banda Ancha
En el caso de la Internet, su estado actual de uso colectivo, y su variedad particular de virtualidad en la que, manteniendo su participación de los sentidos a nivel de la vista, el oido y, en cierto modo, el tacto (teclado/mouse), incorporó la INTERACCIÓN como aporte significativo. Nuestra percepción es estimulada por la virtualidad y por el cambiante dinamismo de la interacción. Conexión, Red e Hipertexto constituirían tres palabras claves de esta clase de tecnología. Entiéndase conexión como enlace entre dos nodos. La red, icono del siglo XXI sería: “una trama indefinible y la fuerza de los procesos que desencadena está en la descentralización. Es una interacción colectiva entre todos los objetos y todos los seres humanos”. Y, finalmente, el Hipertexto se entendería como un hiperdocumento formado por un conjunto de textos relacionados entre sí por asociaciones conceptuales en forma no secuencial compuesto por nodos, enlaces y botones. Es necesario aclarar que éste tipo de escritura sólo se puede llevar a cabo en entornos digitales. Al respecto, Ovide Menin sostiene que “el usuario puede navegar por los diferentes caminos o nexos eligiendo libremente la parte del conocimiento que desee consultar y la forma en que llegará a ese conocimiento. El usuario decide, por lo tanto, el grado de detalle con el que desea consultar la información y se convierte en un «explorador» en la conquista de nuevos conocimientos.” No obstante, considero que esta aparente total libertad de decisión no es tal. Ya que el “explorador” está obligado a moverse sólo a través de los links que otros han establecido previamente. Un usuario puede linkear sólo donde otro usuario, de mayor jerarquía, se lo permite. De modo que, los seres verdaderamente libres del mundo de Internet (humanos o bots) son aquellos que escriben los caminos por los que puede se transitar y que cierran los que están vedados. Sería interesante hacer hincapié en este punto cada vez que se hable de las bondades del hipertexto. Además, los usuarios más inexpertos o más "confiados" tendrán acceso a información de menor calidad que los usuarios experimentados. En este sentido, sara Kuhlthau (1995) “ser “alfabetizado” no es solamente reconocer cuándo se necesita información sino que implica la habilidad de construir el propio conocimiento a través de un proceso que de significado e interés a la noción de aprendizaje continuo.”Finalmente, queremos agregar que algunos autores entienden que él éxito de éstas nuevas tecnologías de la información radica en su correspondencia con el supuesto modelo de organización y funcionamiento no jerárquico y en paralelo de nuestra actividad psíquica. En este sentido, Ovide Menin afirma que “existen fuertes argumentos y evidencias para sostener que el funcionamiento mental se caracteriza más por ser en paralelo y distribuido que secuencial y serial.” Resulta interesante resaltar que las correspondencias que pueden establecerse entre los sistemas informáticos y el funcionamiento de nuestra mente/cerebro no son pocas.(Cfr. CARREIRAS y SOLANAS). Y que no deja de ser probable que la rápida asimilación de los nuevos lenguajes hijos de la tecnología se deban a éstas correspondencias. El lenguaje tecnológico y los nuevos alfabetismos
En este punto, sostendremos junto con otros autores que “la tecnología debe entenderse como un lenguaje”.La construcción de mundos virtuales, las nuevas formas de interacción hombre/hombre y hombre/máquina, la “avalancha icónica”, las formas dinámicas de organización de información, etc, nos advierten la necesidad de manipular estas nuevas formas de lenguaje para poder comunicarnos eficientemente. En los albores de la emergencia de las nuevas tecnologías virtuales y conexionistas podemos afirmar junto con Ovide Menin que “Internet es mucho y muchísimo más que una novedosa tecnología o un complejo entramado electrónico e informático interconectado con programas que hay que aprender a usar; supone nuevas modalidades de pensamiento y comunicación. Así como el alfabeto primero y la imprenta después introdujeron un nuevo orden cultural y mental los sistemas informáticos y de telecomunicación, a través de Internet, están provocando cambios socio económicos, culturales y mentales de similar importancia.”Estas palabras deben ser tenidas en cuenta sobre todo si se sabe que hay hoy 5.700.000 personas en Argentina que utilizan Internet. En esta línea, agregaremos que si consideramos a la idea de alfabetismo como una construcción social, probablemente, las nuevas nociones de alfabetismo se expandirán incluyendo además de los saberes tradicionales (lecto-escritura y operaciones básicas) el dominio de las nuevas prácticas tecnológicas: es decir, los sujetos deberán aprender a recuperar información en un contexto hipertextual, aprender a programar, etc. Por esta razón, compartimos junto con Diepenbrock que“el alfabetismo es un acto semiótico. En este sentido todo acto que registrara símbolos de comunicación fuera del cuerpo humano sería algún tipo de alfabetismo, ya sea textual, visual, gestual, social o digital. Todo acto de comunicaciones desarrollaría en relación a la codificación y decodificación en sus variadas formas.” La articulación Tecnología / Universidad
La colaboración internacional en equipos de trabajo en forma no presencial, la posibilidad de articular la enseñanza y el aprendizaje a través de aulas virtuales instaladas en Internet, la convivencia promiscua de escenarios reales y virtuales en nuestra cotidianeidad, la discusión de temas en comunidades afines en el ciberespacio, la recuperación de información a través de hipertextos, las innovaciones que éstos medios plantean en nuestro lenguaje y en nuestra manera de comunicarnos con el mundo en general, los cuestionamientos dikelógicos, ontológicos y epistemológicos que nos impone la vertiginosa realidad de estos cambios y otras cuestiones que nos confieren las nuevas tecnologías constituyen realidades que hoy pueden ser verificadas ya que, de alguna manera, han conseguido inmiscuirse subrepticiamente en el día a día de muchos de los integrantes de la comunidad universitaria. No obstante, cabe aclarar que la irrupción de la tecnología en la vida de los integrantes de la universidad argentina no implica necesariamente la irrupción de la tecnología en la universidad propiamente dicha. La verdad es que estamos muy lejos de que esto suceda. Considero que no sólo la Universidad debería ser una de las primeras instituciones en apropiarse del lenguaje de la tecnología sino, que además, debería ser una de las fuentes generadoras de nuevas invenciones tecnológicas. Y, si bien es cierto que en la actualidad es creciente la asociación de actividades científico tecnológicas con el mundo universitario, existen fuertes dificultades de integrar al subsistema científico-tecnológico con el académico. A propósito de esto, siguiendo un estudio de Ernesto Villanueva y de acuerdo a datos del SETCIP (Secretaria para la Tecnología, la Ciencia y la Innovación Productiva) dentro de los proyectos de investigación y desarrollo pertenecientes al período 1996-1999 realizados en la totalidad de los organismos nacionales, provinciales, universidades públicas y privadas, empresas y organizaciones sin fines de lucro, son los que corresponden al área Ingeniería y tecnología los que más crecieron en cantidad. Si nos enfocamos en el CONICET observamos que en el año 2000 de un total de 1219 proyectos de investigación pertenecientes a todas las áreas, los proyectos correspondientes a la ciencia aplicada y al desarrollo experimental, es decir, los que pueden llegar a tener algo que ver con el desarrollo de tecnología, no alcanzan a abarcar la quinta parte. De acuerdo a Villanueva, resulta claramente visible que existe un desmedro por la investigación tecnológica aplicada y una superposición de funciones, que generan estructuras burocráticas y jerarquías paralelas, en las distintas instituciones pertenecientes al sistema que engloba la ciencia y la tecnología, en particular entre las universidades y el CONICET, que se dedican sobre todo a desarrollar investigación básica, en detrimento de la investigación tecnológica y a un costo material y humano muy alto. Este autor ilustra, además, al funcionamiento de las Universidades en general proponiendo la idea de una “anarquía organizada”, en la que las decisiones del sistema son el resultado del sistema mismo pero que no existe nadie que las controle o las produzca deliberadamente. Pero agrega, además, “las universidades públicas argentinas han modificado esta descripción tan amable de las universidades por una realidad un tanto más cruel, que a la hora de sintetizarla en pocas palabras puede ser definida como un feudalismo clientelístico. Feudal por la multiplicidad de actores con poder, con distintos niveles de vasallaje, que culmina en cúspides, decanos y rectores, primus interpares, sin capacidad de modificar el sistema. Clientélico porque la dinámica se aceita a partir de la distribución de cargos, viajes, subsidios, premios, distinciones, cuyo sentido político es el de fortificar este sistema. Las entidades centradas en la investigación no han sido ajenas a esta lógica de feudalismo clientelístico.” Marcos Carlos Carbajo
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OVIDE MENIN: Pedagogía y Universidad. Currículum, didáctica y evaluación, Editorial homo Sapiens, página 96. Ibidem, página 99. GUEVEL, Daniel: en Tecnología y educación. La tecnología y las nuevas prácticas pedagógicas. Los nuevos alfabetismos, Editorial MIMEO, página 16. OVIDE MENIN: Pedagogía y Universidad. Currículum, didáctica y evaluación, op cit, página 102. PISCITELLI citado por GUEVEL, Daniel: en Tecnología y educación. La tecnología y las nuevas prácticas pedagógicas. Los nuevos alfabetismos, op cit, página 3. OVIDE MENIN: Pedagogía y Universidad. Currículum, didáctica y evaluación, op cit, 92. CATTANEO, Carolina: “Las comunidades tecnológicas, ¿deshumanizan?”, en Revista Nueva, N° 59, Domingo 10 de octubre del 2004, página 12. Citado por GUEVEL, Daniel: en Tecnología y educación. La tecnología y las nuevas prácticas pedagógicas. Los nuevos alfabetismos, op cit, página 16. VILLANUEVA, Ernesto, F.: “La articulación entre sistema científico y sistema universitario: ¿es un dilema?”, en Revista Redes Número 19, Volumen 10, Instituto de Estudios sobre la Ciencia y la Tecnología, Universidad Nacional de Quilmes, Buenos Aires, 2002. Página 28. Ibidem, Página 38-39. Ibidem Página 40-41. Referencias Bibliográficas § CARREIRAS, Manuel: “Capítulo IV. Diseño funcional y computacional del sistema” en Descubriendo y procesando el lenguaje. Editorial Trotta. § CATTANEO, Carolina: “Las comunidades tecnológicas, ¿deshumanizan?”, en Revista Nueva, N° 59, Domingo 10 de octubre del 2004. § DE MENDOZA, Diego H.: “Palabras, imágenes y cosas”, en Revista Redes Número 19, Volumen 10, Instituto de Estudios sobre la Ciencia y la Tecnología, Universidad Nacional de Quilmes, Buenos Aires, 2002. § GUEVEL, Daniel: en Tecnología y educación. La tecnología y las nuevas prácticas pedagógicas. Los nuevos alfabetismos, Editorial MIMEO. § HOFSTADTER, Douglas R.: Gödel, Escher, Bach un eterno y grácil bucle, CONACYT / Tusquets Editores, Barcelona, 2003. § OLSON, David y TORRANCE, Nancy: Cultura Escritura y Oralidad. Gedisa, 1995. § OVIDE MENIN: Pedagogía y Universidad. Currículum, didáctica y evaluación, Editorial homo Sapiens. § PISCITELLI, Alejandro: Ciberculturas en la era de las máquinas inteligentes. Paidos, 1995. § SOLANA Zulema: “Modelos de ejecución del conocimiento del lenguaje y modelos de lectura” en Lenguaje y metacognición en las puertas del conocimiento. Centro de estudios y adquisición del lenguaje. Facultad de Humanidades y Artes. UNR. Ediciones Juglaría. Rosario, 2000. § VILLANUEVA, Ernesto, F.: “La articulación entre sistema científico y sistema universitario: ¿es un dilema?”, en Revista Redes Número 19, Volumen 10, Instituto de Estudios sobre la Ciencia y la Tecnología, Universidad Nacional de Quilmes, Buenos Aires, 2002.
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